El Proceso de Horneado: La Prueba de Fuego

Una pieza de cerámica no está terminada hasta que pasa por el horno. Este proceso es lo que transforma la arcilla blanda en un objeto duro y duradero.

Generalmente, la cerámica pasa por dos cocciones. La primera, llamada bizcocho, elimina toda la humedad química y deja la pieza dura pero porosa. La segunda es la de esmaltado, donde se alcanzan temperaturas altísimas para fundir el vidrio del esmalte y sellar la pieza. Es el momento de la verdad donde todo el trabajo cobra vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio